Como puedo agredeceros tanto amor,
enseñanza, cariño y dedicación,
mi padre, el maldito, me enseño tantas cosas,
me dijo, René, la vida no es hermosa.
¡Lucha! como mi abuelo en paz descanse,
sé que aunque no esté su sonrisa está a mi alcance,
mi madre, su paciencia, su ternura sin igual,
lo que siento al mirarla es difícil de explicar.
Las disputas con mi hermana, como siempre,
los momentos que pasamos, los cumples de Septiembre,
chupicenas con mi tía, los golazos de aquel,
enfados, risas, unos primos que querer.
Mi tío, fuerte, aguanta como puede,
no me escondas la mirada sé que a ti también te duele,
la vida es sacrificio, nieto mío,
confió siempre en mí desde que era un crío.
Mi madre me enseñó unos valores diferentes,
me dijo: respeta por igual a la gente,
sé tú mismo, no una copia, ayuda a los demás,
tú eres mi vida, sé que algo tú serás.
Perdona si me enfado, lucho por cambiar,
¿soy buena persona? es por vosotros ¡gracias!
ya lo sé, lo tengo claro, esta canción no es suficiente,
pero si algo sé, es que esto es para siempre.
CNT:
No puedo agradecer tantos momentos que me habéis dado,
sois mi familia ahora y para siempre, todo irá bien, estoy convencido.
Sé que tengo más, pero no dieron tanto,
no quiero polémica, yo no quiero llantos,
solo de Daniela, ese ángel tan perfecto,
hermanas, si os hice daño yo lo siento.
Que ser hermano vuestro es un orgullo,
sé que soy idiota, sé que soy muy duro,
siéndome sincero ¿que haría sin todos ellos?
aquellos que enseñaron a luchar contra mis miedos.
No quiero nostalgia, la vida ha cambiado,
pero sé que estáis, que estáis aquí a mi lado,
cuento con vosotros, sois la inspiración,
que hace que este personaje escriba esta canción.
Mi abuela licenciada en la escuela de la vida,
la confianza con mi madre, es mía y solo mía,
los sueños de mi padre, una persona incomprendida,
personas que comprenden, que calmaron mis heridas.
No somos tan normales, o eso creo,
hay muchas iguales, pero es única, lo veo,
tantos años arropado y abrazado,
me enseñaron a pensar y a estar bien callado.
A vivir la vida en cada paso, que se note,
a respetar por igual al rico y al pobre,
sois mi familia, estáis en el corazón,
la tristeza se acabó, ya todo irá mejor.
CNT:
No puedo agradecer tantos momentos que me habéis dado,
sois mi familia ahora y para siempre, todo irá bien, estoy convencido.
No sé que haría sin vosotros, la verdad es que, ya sé que no lo expreso,
pero os adoro y me siento orgulloso de que seáis mi familia, de todos y cada uno
de vosotros sin excepción. Habéis estado siempre, aunque para mí, mi madre
siempre será algo especial y diferente. Sois parte de mi vida, de mi vida contemporánea,
de mi poesía, de mi poesía contemporánea. Para poder escribir y pensar así, he necesitado
años de práctica en la mejor escuela del universo, mi querida familia. No quiero estar más triste,
estoy convencido de que tras la tormenta al final saldrá el sol. Gracias por todo y por lo que
aún nos queda por vivir...
Gracias familia, gracias.
Esto va para mi madre, mi padre, para mis hermanas,
para mi abuela, el abuelo que conocí y ya no está, para el que no conocí,
para mi tía, mi gran tío y el que ya no está.
Para mis cuatro primos, para todos aquellos que dejaron huella en mi vida,
es una pena que esto acabara así. Os quiero a todos. Gracias, gracias, gracias por esto
y por lo que aún nos queda por vivir.
Al fin y al cabo, los amigos vienen y van, pero la familia siempre queda... siempre...
No hay comentarios:
Publicar un comentario